Los siguientes consejos lo ayudarán a crear hábitos alimenticios saludables para reducir su nivel de colesterol en sangre:
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Hable con su proveedor de atención médica antes de comenzar una nueva dieta.
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Lea las etiquetas de información nutricional. Aprenda cómo se ven los tamaños de porciones saludables.
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Cuando cocine, use aceites vegetales insaturados. Estos incluyen aceites de girasol, maíz, soja, canola, maní, aguacate y oliva.
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Limite las grasas saturadas. Se encuentran en los productos de origen animal, como la carne y los lácteos enteros. La piel de las aves también tiene este tipo de grasa. Las plantas ricas en grasas saturadas incluyen aceite de coco, aceite de palma y aceite de palmiste.
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Consuma más comidas sin carne. Si come carne, coma porciones más pequeñas. Elija cortes magros. Esto incluye nalga, espaldilla, solomillo o lomo.
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Reemplace la carne por pescado al menos 2 veces por semana. El pescado es una buena fuente de ácidos grasos omega-3. Es un tipo de grasa insaturada. Esta grasa puede reducir el riesgo de enfermedad cardíaca. Prepare el pescado horneado, asado, a la parrilla o hervido, en lugar de empanado y frito. Escoja pescado graso, como salmón, atún, trucha, sardina, caballa y arenque.
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Reemplace los productos lácteos enteros por productos con bajo contenido de grasas o descremados. Pruebe productos de soja. La soja ayuda a reducir el colesterol total.
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Coma más fibra. Pruebe con fibra soluble, como el salvado de avena. Disminuye el colesterol total.
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Coma alimentos de origen vegetal, como aguacates, aceitunas, frutos secos, como almendras, nueces, nueces de pecán y avellanas, semillas, como semillas de chía, semillas de cáñamo y semillas de lino molidas, y granos enteros, como salvado de avena, avena entera y arrollada, y cebada. Estos alimentos disminuyen los niveles de colesterol y triglicéridos. Los triglicéridos son otro tipo de grasa en la sangre.
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Limite la cantidad de arroz blanco o pan blanco que consume. En lugar de ello, pruebe comer arroz integral, quinoa, panes integrales y pasta integral.
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Coma abundante cantidad de frutas y verduras frescas a diario.
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Limite las comidas rápidas, los alimentos fritos y los productos horneados, como las masas, la masa de tarta, las galletitas y las galletas saladas. Suponga que tienen grasas saturadas y grasas trans.
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Busque alimentos procesados hechos con aceite no hidrogenado, en lugar de grasas saturadas o aceites vegetales parcialmente hidrogenados.